CREATIVIDAD EN ESTADO PURO EN LAS AULAS DE INFANTIL

Las clases de 4 años terminan el curso con un proyecto muy emocionante que une ARTE y CIENCIA, la creación de un taller de Cianotipia. Pero, ¿qué es la cianotipia? Cianotipia es un procedimiento fotográfico monocromo, que consigue una copia negativa del original en un color azul de Prusia, llamada cianotipo. En el procedimiento normal se mezclan en igual cantidad una solución al 8% de ferricianuro de potasio y una solución al 20% de citrato de amonio y hierro. Esta solución fotosensible se aplica a una superficie como papel. Al exponer la superficie a la luz ultravioleta, el hierro en las áreas expuestas se reduce, cambiando el papel al color azul (cian) que da nombre al procedimiento. Después de un enjuagado final que elimina las sustancias fotosensibles del papel solo queda el colorante azul formado en la imagen. Pero ¿cómo se traduce esto a una clase de infantil con niños de 4 años? Las posibilidades de acción son inmensas si lo que queremos es fomentar las habilidades STEAM en el alumnado, principalmente las áreas Científicas, Artísticas y Matemáticas.

Esta actividad se ha enmarcado en el proyecto STEAM, el Plan de Igualdad del centro y las unidades de aprendizajes del alumnado de estos dos grupos. En la conmemoración del 11 F “Día de la Niña en la Ciencia” las maestras tutoras de estos dos grupos contactaban con la artista Laura Salguero que colaboró con ambas clases para que el alumnado pudiera comprender la gran unión que existe entre la ciencia y el arte ofreciendo un modelo femenino para ello. Ella era quien hacía la propuesta de la cianotipia para trabajar con el alumnado.

Primero, se producía la sensibilización del papel a través de la mezcla detallada más arriba de Ferricianuro de Potasio y Citrato de Hierro y Amonio. Los alumnos y alumnas manipulaban los químicos (con las medidas de seguridad necesarias), pesaron las cantidades e hicieron las mezclas. Después cada estudiante impregnaba está mezcla en el papel que sería la base de su obra de arte. Una vez seco y preparado, todos y todas tenían la oportunidad de desplegar al máximo su imaginación eligiendo los materiales que querían exponer al sol para que la luz ultravioleta imprimiera sus composiciones. Tras la exposición solar, la fase de lavado y revelado resultaba muy divertida, en una cubeta cada uno lavaba su dibujo hasta conseguir esa mezcla de luces y sombras en las que el azul Prusia les producía asombro, sonrisas e incluso nervios.

Creatividad y Arte en estado puro en una actividad que nos ayuda a cerrar un curso escolar intenso del que hemos salido triunfantes.

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