El CEIP Santa Ana ha vuelto a demostrar que la educación va mucho más allá de los libros y las aulas. Este curso cerraba sus puertas el 18 de junio con una colosal Carrera Solidaria Escolar, una jornada cargada de emoción, compromiso y esperanza, en la que toda la comunidad educativa se unió con un objetivo común: apoyar a la Fundación Aladina y su incansable labor con niños y adolescentes enfermos de cáncer.
Desde primera hora de la mañana, el ambiente en el colegio era especial. Los pasillos se llenaban de camisetas deportivas, dorsales personalizados, pulseras solidarias y muchas, muchas sonrisas. La carrera no fue solo una actividad deportiva, sino una auténtica fiesta de valores: solidaridad, empatía, esfuerzo, trabajo en equipo y superación personal.
Cada clase, desde 3 años de Infantil hasta 6º de Primaria, participaban en diferentes recorridos adaptados a su edad. Los más pequeños corrieron acompañados de sus tutores y compañeros de sexto curso, mientras que los mayores demostraron su resistencia y entusiasmo en un circuito más largo alrededor de todo el parque aledaño al centro, “El Vivero”, lugar donde se realizaron las diferentes carreras. No importaba quién llegara primero: todos ganaron al correr por una causa tan noble.
La Fundación Aladina es una organización sin ánimo de lucro que ofrece apoyo integral a niños y adolescentes con cáncer, así como a sus familias. Su labor incluye acompañamiento emocional, terapias lúdicas, programas de ejercicio físico, reformas hospitalarias y ayudas económicas a la investigación de esta enfermedad entre otros muchos proyectos. Gracias a eventos como esta carrera, la fundación puede seguir llevando alegría, fuerza y esperanza a quienes más lo necesitan.
Uno de los aspectos más emocionantes del evento fue la implicación de toda la comunidad educativa. Familias, docentes, personal no docente y voluntarios colaboraron en la organización, logística y animación de la carrera. Algunos padres y madres incluso se animaron a correr junto a sus hijos, creando un ambiente de cercanía y alegría difícil de olvidar.
La jornada estuvo repleta de momentos que quedarán grabados en la memoria de todos: la cuenta atrás antes de cada salida, los aplausos al cruzar la meta, los abrazos entre compañeros, las fotos de grupo, la vuelta en tándem de algunos profes, …
Desde el CEIP Santa Ana queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todas las personas que hicieron posible esta carrera solidaria. Gracias por demostrar que la educación también se construye con gestos de amor, empatía y compromiso social. Porque cuando un colegio corre unido, corre más lejos. Y cuando lo hace por una causa como la de la Fundación Aladina, corre con el corazón.









































